A veces el camino del cambio es muy duro. Encuentras baches los cuales te dañan como dagas el corazon. Sientes que te vas a derrumbar, sientes una furia que arde en tu cuerpo, un odio indomable en el alma, todos esos sentimientos hace que caigamos en el error, que volvamos a ser como antes y todo lo logrado se derrumba, se desmorona como un edifico en llamas. Pero luego te das cuenta que debemos seguir adelante que no debemos volver a nuestra antigua vida, debemos ser fuertes, levantarnos y seguir nuestro rumbo.
Es en ese momento cuando tratamos de olvidar, de hacer todo lo posible para que las rayadas, el odio, y todas esas cosas que nos hacen peores personas.
Al principio nos cuesta, llegando al punto de no dormir, por tener miedo de cerrar los ojos y que nos acordemos de ese momento tan desagradable, o aun peor, de soñarlo.
Debemos ser valientes, enfrentar a esos sentimientos que nos corrompen, y luchar porque solo a si podremos triunfar y seguir adelante con nuestra sencillas pero maravillosas vidas.
Una vez superado ese obstaculo, ese bache, esa prueba que te permite ver si realmente has cambiado, notarás una satisfaccion y sentiremos que podemos con todo y que verdaderamente queremos seguir por la senda de la felicidad.
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